Pues la cordura me presiona las entrañas y la locura despeja mis pensamientos. Quiero andar firme y a oscuras por este laberinto de ideas que me hacen perder la razón y encontrar mi lugar guiada por los instintos de la pasión. Mil secretos dibujan esferas reprimidas de una conciencia inconsciente. No hay ya marcha atrás, pero sí un tren cargado de sueños que avanza entre la niebla, esperando a que rompa la noche y me sunerga en sus adentros. Quiero sentir con el alma y no pensar lo que siento. Quiero caminar descalza y tomar un café mientras me libero de las cadenas que me separan del universo.

Sólo soy un sentimiento, un náufrago que deambula por los laberintos del tiempo, un ente que sonríe entre las sombras del silencio. Sólo eso, una voz que susurra entre pensamientos. La escultura perdida, una dama que nunca dejó de soñar, un suspiro en el aire, un poema rebelde difícil de imaginar. El destino que se quiebra, la moneda que se entierra. Y aún así, se disparan las emociones cuando una dulce mirada se acerca y me abraza hasta el alma. Porque mis lágrimas buscan la armonía de tus besos, porque más allá del firmamento nacen estrellas de colores, porque no hay más amor que el que nace desde dentro